No es que tengamos poco tiempo

Quiet moment at home reflecting on time and presence

 

No es que tengamos poco tiempo.
Es que lo desperdiciamos.

Ese pensamiento viene de Séneca , y todavía hoy tiene vigencia porque no hay nada en él obsoleto.

El tiempo no desaparece de repente.
Tiene fugas. Silenciosamente.
A través de distracciones que no recordamos, preocupaciones que no podemos controlar y días pasados ocupados pero no presentes.

La mayoría de las veces no es pereza.
Es desconexión.

Pasamos días completos corriendo y los terminamos sintiéndonos vacíos.
No porque el día fuera corto, sino porque nunca vivimos realmente dentro de él.

Algunos días están repletos de tareas y no dejan nada atrás.
Otras son sencillas, una conversación, una comida lenta, una tarde tranquila, y se quedan con nosotros.

Vivir con intención no se trata de hacer más.
Se trata de elegir dónde dirige nuestra atención.

El tiempo que cuidamos tiende a cuidarnos a nosotros también.
El tiempo que regalamos sin pensar, simplemente se acaba.

Quizás no necesitemos más horas.
Quizás necesitamos menos ruido.
Más presencia.
Más conciencia de que este momento también importa.

La vida no desaparece mañana.
Hoy se desvanece, en pequeños pedazos desapercibidos.

Lectura recomendada:
Sobre la brevedad de la vida de Séneca

“Inspirado en las reflexiones de Séneca sobre el tiempo y la intención”.

0 comentarios

Dejar un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.